Conflictos familiares
Los conflictos familiares sostenidos generan desgaste emocional, distancia afectiva y dificultades para resolver desacuerdos sin escalar discusiones.
El espacio terapéutico permite identificar dinámicas repetitivas, mejorar la comunicación y construir acuerdos posibles sin perder el respeto por las diferencias.
Se trabaja con foco en límites claros, roles saludables y recursos prácticos para recuperar un clima vincular más estable.